15/5/12
Unplugged
Esta es una de esas noches, en las que no me acostaría hasta el amanecer, pensando, escuchando, y dejando simplemente pasar el tiempo. Y se siente vacío, angosto y frío por momentos, cual lejano y distante espacio en el interior, extrañamente cómodo y conocido. Blanco ignorante y negro impotente colapsan en el centro de donde todo evoca a intermitentes llamaradas, donde sólo quedan vibrantes cenizas de un ayer frustrado. Ahora nada queda claro, a las respuestas le faltan piezas, algunas perdidas, otras quemadas, la mayoría no encontradas, y ya me harto de enfrentarme a un examen a cada paso adelante. Si quiero decir que siento interés, comentario sutil, no parecer desesperado, miro para otro lado, pretender ser valiente, el alcohol no es mi fuerte, y tan solo ser claro no parece dar un serio resultado. Cansado de desencriptar cada dato, pido un ejemplo claro, que me lleven de la mano y sin ser exagerado me griten al oído si es posible o voy a tener que seguir soñando y asimilando. Hace mucho que no sentía esta incomodidad conmigo, e innegablemente de nuevo aparece el miedo, de no compartir más, esta vez, contigo.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)
