18/4/10

Begging for Mercy

Dolor sin herida, lejanía sin distancia, soledad en multitud, muerte en vida. No hay sorpresas en esta partida, termina de nuevo en la salida con trampas en cada esquina. Todo cuesta arriba, siempre hacia arriba, jodida pesadilla. Mal sueño perseverante, ojalá la miseria consiga tragarte y lavar las penas, escurrirse por el desagüe y dejar crecer un pequeño oasis en tan frío desierto de nostalgia y envidia. No hay explicación para la gran mentira de la existencia, condenada a servirse de su propio sudor para poder perdurar y terminar en el mismo lugar, ante la misma salida. Gracias a la historia, por evolucionar y desembocar en tan injusta y selectiva naturaleza de afrontar la caída al abismo que supone cada giro que muestra de nuevo el Sol, cuando el interior sigue consumiéndose en la sombra, en una pesada lluvia que atraviesa el cuerpo sin cesar, adormeciendo el invisible alma olvidada, cruelmente omitida, maltratada. Como una solitaria estrella buscando compañía, en un día nublado.

16/4/10

Ciencia y Fe

Delirios de grandeza, cual anomalía en el fondo de la cabeza, desata una explosión que termina borrando cualquier síntoma de fe. Lo que está hecho, está hecho, y mencionando la escasa destreza demostrada, no queda sino aferrarse al inevitable destino de esta realidad. No hay alternativa, y si la hubiera, sentiría desprecio, no por su maravillosa existencia, sino por mis insignificantes, absurdas y manipuladas decisiones. La constante linealidad de una vida no puede transcurrir paralelamente a otra sin tener consecuencias. Simplemente el descubrir susodicha suposición sería ética y emocionalmente inestable, provocando el deseo de conseguir interferir entre ambas existencias. La dualidad que presentaría la situación ya desembocaría en la unión de las partes, dado que de una forma u otra, las reglas que rigen el desarrollo considerado normal de la realidad tal y como es conocida, dejarían de cumplirse. Dudo que la ciencia pudiera ayudarme a reconducir la idea, y por ello miro a la fe en el cambio futuro como guía, que a través del destino pueda lograr un desenlace variable. Pero, la paciencia y la experiencia me recuerdan que no se puede esperar eternamente, y cuando no se obtienen respuestas, no se puede seguir como si nada. Así que ni la ciencia ni la fe me ayudan a solucionar mi dilema, ninguna logra escribir mi historia como querría, no permiten que me salte la continuidad. Buscaré en el tiempo, en algún que otro lugar, enfrentándome a aquello que siempre he querido evitar. Igual así, al final de todo, se pueda vencer el miedo, y hallar la redención.