8/8/09
Black or White
Dulce y amargo, lo siento extraño, cercano y lejano, no lo veo claro, oscuro, difuso, no acabo de comprenderlo y me niego a aferrarme en serio, ahogo la necesidad, omito destellos, subsano heridas para no sucumbir de nuevo entre dos mundos, real e imaginario, luces y sombras, entre el ayer y el mañana, el hoy es agua pasada. Agradable y distante, brisa pasajera que te arropa y abandona en un instante, fugaz, abrumadora y desconocida, deseada y escasa, al alcance de la mano y sin embargo tan impenetrable, improvisado, imprevisible, intangible. Nada es para siempre y siempre quedará la nada, y si nada se tiene, no se pierde, pero tampoco se gana. Así que respira, encuentra una salida. Aprovecha hasta el último segundo de la imagen proyectada en lo más profundo de tu mente, y si de verdad lo merece, mantente en el margen, en trance, intenta posicionarte y procura no levantarte, no hasta que puedas recordar lo que te hizo quedarte, y una vez se haya ido, suspira, sonríe, guárdalo mientras puedas, pues una vez te levantes, tan sólo querrás poder recordar su mirada.
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