3/9/09

22

El eterno dilema entre avanzar y retroceder, se plantea de nuevo tan puntual como siempre, debatiendo entre el amanecer de un nuevo día o el anochecer del anterior, dualidad de situaciones, sensaciones, te hacen ver que cuanto más arriba, más dura la caída. Hora de dejar de elegir, y tomar ambas opciones, mantenerse en la línea, afrontar y recordar, improvisar con tranquilidad y demostrar que sabes de lo que hablas, aceptar que no eres el que más, pero no por ello eres menos. Sólo distinto e inconformista, ante todo, realista. Público y privado, cada cual se decanta por un lado, mientras tanto me dedico a observar, asimilar que la verdad es como una moneda con dos caras, y desde mi agotamiento anímico, con la sangre templada, no puedo sino esperar a que alguien logre comprenderlo. Y de todas formas, de momento, no pasa nada.

No hay comentarios:

Publicar un comentario