29/3/10

REM

No me dejes, ahora que acabas de llegar, ni siquiera conozco tu nombre y no te puedo olvidar. Difuminada imagen de ti guardo, mas tu impulsivo acto produjo escalofríos inesperados en mi. Dime si de verdad sigues ahí, si pretendes convencerme de que existes fuera de mi mente. Y aunque sólo en sueños sienta esta paz, mantente cerca y conserva la llama, pues solamente tú has levantado mi espíritu, animándolo a atreverse de nuevo, a sentir anhelo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario