20/4/17

Nerve

Se me encoge el corazón, se ahora el alma ante la sensación de perder lo que ni siquiera tengo, y que puede que nunca llegue a tener. Pero algo por dentro duele, una lanza atraviesa el pecho, se retuerce ante el miedo previo a la prueba, miedo previsor e incontrolable, inservible, asfixiante. Y como bien dijo Will Smith, el miedo estando en la comodidad previa a la acción es inútil y no tiene sentido, pues el miedo tan sólo es la barrera que oculta las mejores cosas tras de sí y nos intenta impedir poder llegar al otro lado.

Cual salto de fe debo lanzarme, he de hacerlo pero joder, que alguien le prenda fuego a la cuerda que tengo atada a la cintura y que me impide acercarme al borde del abismo. Necesito gritar, gritar de rabia, de dolor, de felicidad, de lo que sea, liberar el nudo que está bloqueándome, desgarrándome por dentro. Que salga ya, que me deje respirar en paz de una vez, si ha vuelto para morir lentamente ante la pasividad y la cobardía, que se hubiera quedado donde estaba. A la mierda, crearé la oportunidad, cruzaré el río a ciegas esperando llegar a la otra orilla. Y si la corriente me lleva qué más da. Acabaré exhausto, pero acabaré esta agonía, dulce agonía.

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