9/9/09

Moonlight

Entre negros árboles, aún en compañía, sumido en un estado de ignorado, cual sombra proyectada en la larga noche. Perdido, aunque conoces el camino, y solo ante la realidad que derrota a tus deseos. Una sensación que como viene se va, va y viene, rara vez se detiene salvo hechizo de proximidad, gestos tan eternos en la mente, como fugaces en la vida. De los que no se venden, ni se buscan, ni se encuentran, tan sólo aparecen cual moneda establecida en medio de la calle, de las que alegra el instante, pero no obstante, seguro que al final del día ha sido tan irrelevante, insignificante, que ni siquiera la recuerdas. Y si lo haces, únicamente te lamentas, de no poder prolongar la agradable escena, tan solo queda la idea proyectada en una imaginación desgastada, nublada ante tanta esperanza, harta de tanto colaborar con la causa. Pues aunque se conoce la medicina, el miedo racional a los efectos secundarios, contradice la necesidad, impide entrar en acción, convirtiendo al cazador carnívoro en herbívoro vegetativo. Fácil solución, difícil decisión. Continuación de una historia anterior, con puntos de inflexión, otros de incomprensión y, por suerte, aun con todo, muchos de celebración. Pensamientos en la oscuridad, susurros de madrugada, de nuevo el Sol avanza iluminando todo a su alrededor y, sin embargo, el interior sigue gris, como la aparente cercana Luna, siempre merodeando, en silencio, presente en la mirada de tantos soñadores, tanto en penumbra como brillante, que anhelan ser como ella, ni el más grande ni el más bello de los astros, ya que, afortunadamente, para muchos, esto no es lo más importante.

1 comentario:

  1. Muchas veces, las cosas vienen solas, de éste mundo he aprendido que por mucho que te esfuerzes por algo... no tienes por segura la recompensa, yo he recibido ya muchas patadas, hay que dejar la esperanza a un lado muchas veces y dejar estar las cosas y que surgan solas y cuando hayan buenos indicios de que puedes ganar, apostarlo todo a una carta,sin embargo no se si es mejor de quedarse con la espina. Lo importante no es desesperar, que es mejor que tener esperanza.

    ResponderEliminar