Siento la ilusión de disfrutar con lo que no se puede tener, pero puedes imaginar, de saber que no hay forma de optar a lo que no te pertenece por respeto, y valorar cada fragmento de tiempo en el que por algún tipo de suerte o destino, tienes acceso a tu sueño. Una utópica realidad proyectada en lo profundo de una mente tan cansada, como inagotable. No hay palabras que describan lo que mis sentidos captan cuando existe ese instante, en el que el mundo se apaga y solo una voz me llama, donde se aprovecha cada segundo del tiempo que le robamos al silencio, donde simplemente estar te hace ser y creer. Es tan natural que cuesta pensar en que sea verdad, la normalidad en sí misma, la vida tal cual abriéndose paso entre un laberinto de complicaciones absurdas, barreras invisibles y prejuicios. Sorprenderte pese a ir precavido, reír por cualquier motivo, aprender de cada experiencia, y valorar la comodidad dentro de una situación tan cercana como inalcanzable. Estoy tan feliz, que ni la tristeza por esta causa prohibida me impide sonreír. Sólo queda agradecer de todo corazón cada altruista oportunidad, esa curiosidad palpitante, que me permite sentir tan ridículamente importante, en un firmamento de luces brillantes.
"Tan cerca del suelo me encuentro que no volveré a caer,
lo siento muy dentro, lo siento en silencio.
Acaricié el momento, estuve atento a aquella nube que pasó,
le di la razón sólo a lo que dijo:
¡Ay! Que estuviera, que estuviera despierto.
La duda fue eterna y hoy me siento bien.
Mirando al sol, quiero crecer"
Tan cerca del suelo (Itaca Band)
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