18/5/17

Red is the new green

Pretendo estar más relajado, pero no es verdad. Sí, se ha rebajado la ansiedad, salvo cuando todo vuelve a parecer que puede derrumbarse bajo mis pies. Luchando contra los obstáculos, adaptándome sin acomodarme a un escenario que empezó siendo familiar, con reminiscencias de un pasado a medio olvidar, pero que como cada nueva ocasión al final cobra entidad propia y se diluye su similitud, pasando a presentar un original y arriesgado desafío. Claro que ahora conozco ciertos errores a evitar en la medida que sea posible, y mi actitud tampoco se corresponde con la presentada en aquellos días, pero queda patente el mismo problema para encontrar el resquicio que me permita saltar a la piscina. Y saltaría, con o sin agua, porque aunque no tuviera dudas de la respuesta, quiero y siento la necesidad de no ocultar más la verdad. También sé que el miedo es a llegar tarde, y la cuenta atrás presiona cada rincón de mi cuerpo con fuerza, mientras mi conciencia hace lo propio con la cabeza.

Agónica y alegre incomodidad persistente, rastreo de información continuo, representado por un rojo que identifico con un martirio años atrás asignado al verde. Suspiro, pretendo salir de este pequeño respiro en el instante haya una remota oportunidad, aunque mi instinto me alerte y nadie me pueda aconsejar con seguridad. No busco trampolines, rampas ni escaleras, tan sólo pido encontrarme con el borde, para poderme tropezar...

No hay comentarios:

Publicar un comentario